
DEMOCRACIA CON HAMBRE NO ES DEMOCRACIA
En 25 años de democracia no ha sido posible dominar el flagelo del hambre la desnutrición y la muerte de niños que nacen con bajo peso.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos, en su Artículo 25, establece que “toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios”.